Hábitos y productividad

Siempre he tenido el concepto personal de que soy una persona ordenada, gracias a las múltiples recomendaciones de mis padres durante mi infancia, y mientras estudié mi carrera de ingeniería adquirí también una personalidad metódica para hacer mis cosas. Sin embargo, me sorprendí mucho cuando comencé a interesarme por la productividad personal, ya que pude darme cuenta que prácticamente todos mis días se iban adaptando a las urgencias que fueran ocurriendo, a lo que me fuera acordando que debía hacer y a lo que las demás personas creían que yo debía hacer. Terminaba el día agotado, estresado, y por lo menos con la mitad de las cosas pendientes por hacer, en todos los aspectos de mi vida.

Al empezar a incorporar en mi vida el método GTD de David Allen, me encontré con la “revisión semanal”, la cual considero que es una parte fundamental del método ya que me permite revisar y estructurar todas mis actividades, así como realizar el segumiento de mis proyectos enfocado en mis metas. Para llevar a cabo esta revisión, era importante reservar tiempo en mi vida y ser constante, por lo que decidí agendarla en mi calendario como una reunión semanal conmigo. En mi caso personal, realizo esta reunión los lunes a las 6:30 a.m.

Para llegar a tiempo a mi reunión es necesario comenzar mi día temprano y para ello es importante finalizar mi día anterior temprano también. Por lo tanto me ví en la necesidad de comenzar a crear nuevos hábitos e ir modificando mi rutina diaria. Por lo que he leído en diferentes partes y diferentes autores, para crear un hábito se requiere aproximadamente 21 días, así que comencé todos los lunes a levantarme a las 6:00 a.m. También he leído que el hombre requiere por lo menos 7 horas de sueño, así que los domingos comencé a irme a la cama a las 11:00 p.m.

Sin embargo esta modificación de mi rutina no era suficiente para crear el hábito necesario que me permitiera mejorar mi productividad, así que comencé a realizarlo todos los días, incluyendo fines de semana, es la única forma que considero me ha funcionado para ser constante. Así que diariamente duermo de 11:00 p.m. a 6:00 a.m. y he podido incorporar nuevas actividades en mis rutinas diarias y nocturnas que me van ayudando a mejorar en diferentes aspectos de mi vida, por ejemplo ahora hago ejercicio, meditación, lectura, curso de inglés y preparo mi certificación PMP.

Considero que es importante tener una motivación que impulse no solo la creación sino la consistencia de nuevos hábitos para mejorar nuestra productividad personal.

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